1. Producción de aluminio
El aluminio se produce a partir de uno de los recursos naturales más abundantes en la Tierra: la bauxita.
Tras un proceso de laminado, el aluminio se transforma en pastillas.
2. Producción de la pastilla
La pastilla obtenida tiene una pureza del 99,7 %: sus cualidades y propiedades son óptimas.
3. Fabricación del tubo
Tras la extrusión de la pastilla, el tubo adquiere su forma definitiva: sello o no, longitud fija. El paso del horno a la impresora (impresión en offset seco) se realiza optimizando los recursos utilizados y usando recubrimientos de base acuosa (barniz, laca) reduciendo así el uso de disolventes.
4. Consumo del producto
Los envases en tubo de aluminio están omnipresentes en el universo del consumidor final: en la cocina, en el baño o en el cajón de una farmacia. Ventajas del envase: una dosificación perfecta, mayor vida útil del producto, uso de la totalidad del producto sin desperdicio y, sobre todo, un envase fácil de reciclar si se cuenta con un simple «gesto ciudadano»: para facilitar la recolección del tubo usado, el consumidor debe separar el tapón del tubo y depositarlo en los contenedores correspondientes
5. Reciclaje
El tratamiento y el reciclaje de los envases de aluminio permiten transformar los residuos en materias primas con unas cualidades idénticas utilizando únicamente un 5 % de la energía empleada en su producción primaria.